PRONUNCIAMIENTO DE ZAINUCO:
El
Tribunal Superior de Justicia de Neuquén es el garante de las torturas y
la impunidad en las cárceles de la provincia. En un fallo aberrante,
los vocales del TSJ Lelia Graciela de Corvalán y Evaldo Moya avalaron
con su resolución las torturas a las que fueron sometidos los internos
de la U11 en 2004 por parte de 27 policías guardiacárceles. Cristian
Ibazeta fue el principal testigo de esos hechos, y el 24 de mayo fue
asesinado por ese motivo. Con su fallo, hoy el TSJ lo volvió a asesinar.
Cabe
recordar que en mayo de 2010 se realizó el juicio, y la sentencia de la
Cámara Criminal Segunda de Neuquén dio por probados los hechos, pero
dejó libres a 21 imputados y condenó sólo a 6 policías por apremios
ilegales y no por torturas. Hoy, viernes 3 de agosto, el TSJ ratificó la
decisión de la Cámara, y no sólo dejó libre a los 21 imputados
sobreseídos, sino que sentenció que lo que sufrieron los presos aquellos
nefastos días de abril de 2004, no fueron torturas sino “apremios
ilegales”, por lo cual los seis policías condenados sólo recibieron tres
y cuatro años de prisión de ejecución condicional. (.... continúa....)
Los vocales del TSJ reconocen estos hechos, ¿y qué dicen en su sentencia? “(...)
conforme a los hechos probados, las lesiones documentadas, la
individualización de los autores con indicación específica de las
conductas realizadas y no habiéndose acreditado que se haya producido un
maltrato de gran intensidad sean físicos o psíquicos, sistemático, ni
que se hayan prolongado en el tiempo, como requiere el delito de
tortura, la calificación imposición de severidades y vejaciones escogida
por la sentencia resulta ajustada a derecho”.
Con
esto, el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén no sólo avala el
accionar represivo, violento y terrorista que se vive dentro de las
cárceles de la provincia, sino que impide e inhabilita la posibilidad de
cualquier tipo de garantías a quienes quieran denunciar hechos de esta
naturaleza. ¿Quién puede asegurarle ahora a un interno de la U11 que si
denuncia cualquier tipo de vejación que a diario sufren allí dentro, no
pueda sucederle lo mismo que a Cristian Ibazeta?
El
Estado neuquino funciona escandalosamente de manera monolítica, sin
ningún tipo de autonomía entre los poderes. El Poder Ejecutivo reprime
sin tapujos dentro de las cárceles, y el Poder Judicial avala esas
acciones mientras la mayoría Legislativa observa a los de su mismo
partido. Casualmente, en abril de este año, Sapag firmó un decreto
otorgándole 12 millones de pesos al Poder Judicial, y el 30 de julio
pasado, hizo un nuevo aporte de 17 millones a las arcas judiciales. ¿Qué
autonomía podemos esperar?
Por esto exigimos:
- Renuncia del Ministro de Seguridad Gabriel Gastaminza, del Jefe de Policía Raúl Laserna y del Subjefe de Policía Raul Liria
- Desmilitarización de las cárceles.
- Implementación inmediata del mecanismo de prevención de la tortura
- Libre acceso a las cárceles de diputados y organismos de derechos humanos
ZAINUCO